17/7/11

Myrix envia de Dostoievski,

De Los hermanos Karamazov,del libro II: " Lo que importa es que no se mienta a sí mismo.
  El que se miente a sí y escucha sus propias mentiras llega a no distinguir ninguna verdad ni en su fuero interno ni a su alrededor, pues deja de respetarse y de respetar a los demás. No respetando a nadie, ya no puede amar, y al no tener amor, para ocuparse en algo y entretenerse, se entrega a las bajas pasiones y a los placeres groseros, llega hasta la bestialidad en sus vicios, y todo ello por mentir siempre a los demás y por mentirse a sí mismo.
  El que se engaña, puede sentirse también ofendido antes que los demás. Pues ofenderse, a veces, es muy agradable. ¿Verdad? El hombre sabe que nadie le ha ofendido, que se ha forjado él mismo la ofensa y que ha mentido a fondo para darse tono; ha exagerado para que el cuadro resulte más impresionante, se ha agarrado a una palabra, y de un grano de arena ha hecho una montaña; sabe todo eso y, sin embargo, es el primero en sentirse ofendio, se ofende hasta un extremo que le resulta agradable, hasta experimentar una gran satisfacción y, de este modo, llega hasta el auténtido rencor.... "

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